John Lennon en el navegador me ayuda a pensar cómo es que escribo mi blog

Estoy cansándome de no decir nada, de no escribir nada. Está empezando a pasar esa sensación de que nada vale la pena de ser contado o referido o escrito y esto que empiezo a garabatear ahora quizás no tenga ni pies ni cabeza pero lo escribo así como sale, como para demostrarme que aún sé hacerlo.

Esto de bloguear es un “oficio” extraño, al menos de acuerdo a como lo estoy viendo ahora. Época de vacaciones, se supone que tengo mucho más tiempo para sentarme frente a la computadora, navegar como quiera, escribir como quiera, pensar como quiera. Pero tal parece que no es el tiempo es que me permite escribir más porque todos estos días, aunque ciertamente he estado ocupada en la preparación de un nuevo proyecto y dándole un poco más de atención a la librería, no he sido capaz de hilvanar un post.

Lo que hoy me lleva a finalmente sentarme a escribir esta entrada es la obsesiva aparición en mi navegador de informaciones sobre John Lennon. No pasa nada especial con él, no hay un aniversario, pero de repente, sin buscarlo, encuentro varios datos sobre él. ¿O los datos me encuentran a mi? No voy a detenerme en estas noticias o informaciones sino a usar el dato como excusa para iniciar una reflexión que tengo tiempo posponiendo a pesar de que le prometí a Txetxu que la iba a hacer para incorporarme a la reflexión de los aprendices de bloggers: ¿cómo es que construyo mi blog?

Escritura en el blog: planificación o fluidez: Pocas veces me siento en la computadora sabiendo a ciencia cierta qué es lo que voy a escribir, sino que dejo que sea la navegación por la web, la lectura de mis rss, la que me brinde las ideas. Muchas de ellas terminan en nada, o son pospuesta en la lista de borradores (que, en mi caso, va por 49!). Una muestra de algunos de los que reposan en la bandeja con la demostración de que éste, bajo otro nombre, está allí desde mayo de este año:

¿Les interesa alguno? Podría hacer una votación y desarrollar el que más popularidad tenga, esa sería otra estrategia, pero hablo ahora de lo que usualmente sucede: me siento frente a la computadora, abro bloglines o algunos de los rss que recibo en mi correo y empiezo a hacer seguimiento de las principales noticias, o al menos de aquellas que me interesan. Es muy probable que ellas se repitan dos o tres veces, con lo cual ya empiezo a preguntarme si vale la pena escribir sobre ellas. A menos que se conecten con algo que ya he escrito, lo más probable es que las deje pasar.

Ritmos de escritura: de la reflexión a la replicación, pasando por el narcisismo: Hay días en los cuales simplemente respondo al impulso y publico lo primero que me llama la atención, por más nimio que sea. Hay otros en los cuales privan los videos y así subo uno tras otro: quedo con la sensación de que he dicho muy poco, pero que he compartido algo que me gusta y que permite, de alguna manera, que la gente sepa un poco más acerca de mi. Ya sé, esto último enseguida hace pensar en el ejercicio narcisita del bloguear. Siempre he sido más bien muy “bajo perfil”, y si algo me ha enseñado Ciberescrituras es que está bien decir lo que uno piensa, dajarse ver y que no hay nada de malo en mostrar un poco de lo que uno es. De hecho, creo que es importante que quien lea sepa quien escribe. Ni un extremo ni el otro.

Lectura y escritura: ejercicios inseparables en el oficio blogueril: Despues de casi dos años escribiendo acá, lo que ocurre con frecuencia es que lo que leo alimenta de alguna manera cosas que ya he escrito, así que la pregunta es si vale la pena hacerlo. Este post mismo es demostración de ello: varias veces he escrito cosas sobre el oficio de escribir en el blog o de escribir en internet en general, y lo que suele ocurrir es que son los más populares porque varias personas encuentran resonancia en las reflexiones y no porque sean originales sino exactamente por lo contrario, ya que están en la mente de muchos pero quizás a uno se le ocurrió escribirla primero. Reflexión añadida: a veces no es lo que escribes sino simplemente el hecho de que te atrevas a escribirlo y, por supuesto, la manera en la que lo haces.

La relación con los lectores o el blog como provocación: Me gusta cuando escribo algo que le gusta a quienes pasan, cuando escribo algo que hace que quien lee trascienda la barrera de la lectura y pase a escribir algo, sentir que esto de la escritura cotidiana tiene sentido no solamente para mi sino para otros, porque es justamente el diálogo, la palabra del otro la que enriquece mi pensamiento, ergo, mi escritura, mi creación. En este sentido hago un parentesco entre la escritura en el blog y la labor docente y terapéutica (algunos me querrán expulsar del gremio por esto) porque cuando alguien da el paso al comentario eso es demostración de que algo de lo que hemos dicho lo ha “movido” intelectual o vitalmente. Es, además, una de las principales satisfacciones de bloguear.

Escritura y soledad: Escribir es un asunto solitario? Si …. y no. Y eso es otra cosa que me ha enseñado escribir en blogs, que la escritura deja de ser, o puede dejar de ser, una práctica solitaria. Escribo en soledad, si, debo hacerlo la mayor parte de las veces, pero siempre escribo guiada y acompañada por la palabra de otros. Escribo con música, frecuentemente (otro apunte a añadir), pero ensayo poco a poco a escribir a dos manos, a cuatro manos y planifico escribir en emulación, pero cuando eso llegue les aviso. Resumiendo, sí prefiero escribir en soledad, aunque a veces lo he hecho en los cafés (los pocos que tienen wifi y seguridad acá en Caracas) pero me resulta casi imprescindible la voz de los otros, tener interlocutores.

La sincronía y la construcción colectiva de conocimiento: Quisiera poder seguir el hilo de todas las conversaciones que se despliegan a mi alrededor. Es un juego que no sabría muy bien cómo definir pero que es muy hermoso, porque muchas veces descubrimos que los otros, esos que están más cerca en nuestro anillo de relaciones ( o a menos grados de proximidad), tienen los mismos pensamientos o citan las mismas fuentes que nosotros, sin ponernos de acuerdo. Nos han ocurrido cosas divertidas que nos han hecho re-editar post , por ejemplo, porque descubrimos la coincidencia a posteriori, luego de publicar. La visibilidad que permite la blogosfera para estos procesos de conocimientos son inéditos o lo eran, porque no me atrevo a decir que antes no se daban sino que no eran tan facilmente descubribles, mostrables, reconocibles.

¿Escribir más y pensar menos o escribir menos y pensar más? Parece un trabalenguas casi pero es que se trata de uno de los dilemas que muchas veces se me presenta: ¿debo postear mucho cada día o poco y ser más profunda en mis entradas? No he podido sostener ni una cosa ni la otra. Cuando escribo un post muy cesudo (prepárense) le sigue un período en el que solamente puedo escribir cosas breves y, por lo general, ligeras: referencias, un video. Lo lindo es que el blog dá para todo eso porque al fin y al cabo quien lo edita soy yo, soy quien dicta la pauta editorial y ella obedece a “lo que me sale” no a lo que predetermino. ¿Debería dar a Ciberescrituras un formato un poco más preciso? dejo la pregunta abierta pero creo que tendería a restarle fuerza y frescura.

Creo que si sigo por esta vía terminaré haciendo un interrogatorio a mis lectores que no es más que la demostración de que me encuentro en una suerte de momento bisagra. No me imagino ya sin este espacio de escritura, aunque a veces necesito descansar de él. Regresar a la escritura, al post, es como regresar a casa. La metáfora no es nueva ya la había usado antes y eso me lleva a un nuevo punto que es el del blog como posible “trampolín” a otros jercicios escriturales o investigativos. Pero lo dejo para otro post y para otras sorpresas que se vienen maquinando tras la pantalla.

Para dar sentido a la referencia a Lennon, les dejo dos videos que son los que me han acompañado desde la mañana: uno primero, muy hermoso, del tema Watching the Wheels, con imágenes hogareñas de John con su hijo y con Yoko, y luego un clásico Power to the People con imágenes históricas, de esas que no debemos olvidar:

http://www.youtube.com/p/63681D61405CA21D

Anuncios

Acerca de Juliana Boersner

Psicóloga Social, Máster en Estudios Literarios y en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Docente universitaria, editora, librera. Fanática de las tecnologías de información y su impacto sobre los seres humanos, sus relaciones, su identidad. Humanista digital y analista del tema editorial con especial foco en futuro del libro y la edición.
Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a John Lennon en el navegador me ayuda a pensar cómo es que escribo mi blog

  1. M@x dijo:

    ID: 2332971
    ufff … “oficio” dices … quizás sea allí donde se pierde el sentido a todo ésto (o no).

    A mi me gusta leerte y aprendo de tí … y no se si se trata de un oficio, de un divertimento … o de un ejercicio de “responsabilidad social”.

    En los últimos tiempos prolifera la publicidad en los blogs “ergo” es posible que tengamos que hablar – a corto plazo y sin tapujos – de oficio.

  2. ID: 2332999
    Hola Pedro!

    Si, el término no es el más adecuado si se quiere pero tiene que ver conla significación que cada uno de la. Yo lo uso en el término artesanal que tiene. Un oficio es una labor para la cual me preparo, me entreno, practico. En este caso es una que me gusta mucho y en la que trato de ser cada día más exigente, peor al igual que con otras cosas, hay momentos en los que se logra y momentos en los que no.

    Si lo pienso en el sentido en el que creo que lo estás comprendiendo, mi labor bloguera se divide en dos: por un lado, el que ejerzo en papel en blanco que me gusta mucho porque me apasiona el tema pero es remunerado y el de Ciberescrituras que me apasiona, en el que puedo dar un poco más de mi, pero que no me da un duro, como dicen ustedes. Y aquí viene el dilema ético: está mal que nos den dinero por hacer algo que nos gusta mucho mucho y que además hacemos medianamente bien?

    Caigo en temas espinosos que, por supuesto y como sabes mejor que nadie, es el basamento de discusiones sobre el conocimiento libre, SL, blah, blah, blah. La publicidad en mi blog que mesirve aunque sea para pagar el alojamiento de mi humilde servidor significa que he vendido mi alma al diablo del capitalismo y que debo ser execrada del olimpo? Es toooodo un tema, doctor, en el que podríamos estar horas, días y meses diatribando. Si no lo sabrá usté…. 😉

    Un beso y gracias mil por pasar.

  3. M@x dijo:

    ID: 2333028
    “…significa que he vendido mi alma al diablo del capitalismo y que debo ser execrada del olimpo?”

    todo lo contrario 😀 significa – creo humildemente – que ya vale de hipocresías!; que los contenidos tienen un precio, además de un valor (y es el autor quien decide si se pagan o los regala, quien debe pagar y a cuanto) y no sólo el ancho de banda, el alojamiento o el desarrollo informático … conocimiento libre no es lo mismo que conocimiento gratis 😉 … y si es usted de los afortunados blogueros que percibe 1.400,00 €uros por un anuncio en su bitácora dígalo con orgullo 😉

  4. Figolo dijo:

    ID: 2336043
    Pero q’ post el q’ acabo de leer !!! 🙂 Soy también de los que te sigue en este blog permanentemente, soy de los que prefiere leer en vez de escribir, de hecho yo también albergo un considerable número de borradores en mi post, los cuales a veces me llevan a plantearme las misma pregunta que tú.

    Ahora bien, en cuanto al asunto que se está debatiendo, debo reconoc

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s