Pumpkin´s mistery or human misery?

Me van a perdonar pero es que no me puedo quitar la imagen de esta hermosa niña (Qian Xun Xue pero más conocida como la pequeña Pumpkin) de la mente ni del misterio de por qué su padre (editor, para más señas) es capaz de dejarla abandonada en una estación de trenes en Melbourne, Australia. Dicen que busca a sus padres y probablemente lo que tengamos es que defenderla de ellos. El horror contrastado con la belleza y la ternura que ella provoca.

Añadimos a esto el capítulo de CSI (lamentablemente sin Grissom) que ha resultado el caso de la desaparición de Madeleine y de tantos otros casos de hijos que asesinan a los padres y visceversa que aparecen todos los días en “la prensa” y yo no puedo más que preguntarme ¿qué pasa? ¿En dónde nos perdimos?

Perdonen la aparente disgresión, pero no podía irme a acostar sin darle un espacio aquí. Ojalá ella pueda tener dulces sueños y una vida medianamente feliz como también quisiera que la tengan los millones de niños abandonados y maltratados en el mundo. Ella, para mi, los representa a todos.


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Acerca de Juliana Boersner

Psicóloga Social, Máster en Estudios Literarios y en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Docente universitaria, editora, librera. Fanática de las tecnologías de información y su impacto sobre los seres humanos, sus relaciones, su identidad. Humanista digital y analista del tema editorial con especial foco en futuro del libro y la edición.
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Una respuesta a Pumpkin´s mistery or human misery?

  1. ID: 2438512
    No entiendo, sinceramente como se puede abandonar a un ser vivo, y más, en este caso, a una niñade tres años. Supongo que si no quieres a un hijo o una hija, existen otros medios. Qué pudo pasar por la cabeza de esa niña. La imagen lo dice todo. Y el misterio que envuelve todo, el padre que se fuga, la madre desaparecida. Vivimos tiempos que nos demuestra que entre otros tanto Ezra Poun como Niezsche, tenían razón, vamos cuesta abajo. Sólo espero que nos quede todavía aliento, aunque seamos pocos/as para evitar estas tragedias. Y en esto, como escritor, también la palabra puede aportar. Sólo deseo que esta niña crezca y se desarrolle bajo una buena tutela.

    Saludos Juliana y gracias por recordarnos que no todo lo que brilla es oro.

    adolfo marchena

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