Apuntes sobre la supervivencia de los blogs o por qué los blogs se parecen cada vez más al coco

No resisto la tentación de pasar a categoría de post algunas anotaciones que hice a raíz de releer en Moebius el texto de Horacio González aparecido en Clarín  El blog no tiene futuro. Esta mañana al levantarme, retomé la lectura porque quería desde hace días comentar algunas cosas. Empecé a escribir y aquello ya se me iba a convertir en un manifiesto.

Lo que sigue son las reflexiones que emergieron exclusivamente de uno de los párrafos del artículo de González quien, pequeño dato, es nada más y nada menos que el Director de la Biblioteca Nacional Argentina. Por supuesto, no se pierdan todo el escrito para que tengan el contexto, yo me contento con citar el párrafo en cuestión y añado mi comentario casi textualmente como lo escribí en la bitacora de Carlos Neri.

Dice González:

Pero hace décadas asistimos a notorios cambios en la idea misma de escritura, de opinión y de testimonio. Cambios dramáticos originados en un suelo histórico de disponibilidad, proliferación y derrame permanente de textos respecto a sus instituciones clásicas, como lo son los libros, las universidades, los tribunales, los afiches urbanos, los periódicos, revistas, epístolas, avisos en carreteras, historietas en el interior de cajitas de chiclets o aún la escritura de humo de viejos aviones publicitarios. Nombro con estas posibilidades un mundo de instituciones heterogéneas de escritura que se hallan en una mutación cuyo juicio más riguroso aún demora en surgir. Un concepto sumamente erróneo pero de utilización diaria, como lo es el de “sociedad del conocimiento”, festeja sin rigor los nuevos excedentes textuales que en verdad sólo describen una manera del mercado de la subjetividad contemporánea, aunque plantean su existencia como un debate final con aquellas culturas antiguas de la letra…

Digo yo:

Hola Carlos:

Vuelvo sobre el texto días después, ya con la idea de ir redactando algo al respecto y hay algunos temas, o más que temas términos, que me parece son centrales en la argumentación del autor (despues iremos sobre su rol).

1) El cuestionamiento del concepto de “sociedad de la información”. Yo también puedo estar de acuerdo en el excesivo y abusivo uso del término pero no en su falta de pertinencia (ya sabemos cómo por exceso las palabras pierden su fuerza y así los conceptos). La llamada sociedad de la información o quizás mejor sociedad del conocimiento (habría que hilar fino la diferencia entre ambas) es probablemente la que permite que a emergencia de los blogs tenga la fuerza que tiene. Ya no valoramos tanto la mercancia (aunque si) como las ideas que le dan origen. No es necesariamente la persona, el autor sino aquello que puede traer de nuevo a la discusión. Es desde el paradigma de la sociedad del conocimiento y de la información que podemos entender que las aulas salgan del claustro, que los periódicos retomen los espacios públicos digitales para expresarse.

2) La mutación de las “instituciones heterogéneas de escritura”. ¡Bingo! ¿Se empieza a dar cuenta? Probablemente aquí esté el nucleo de la resistencia. Las viejas instituciones que resguardan el poder de la letra empiezan a resquebrajarse y, en parte, porque las voces de los parias están por todos lados. Nos molesta el chismorreo del mercado, de las plazas, la altanería y exhibicionismo de los adolescentes y quisiéran muchos que no se vean, hay que esconderlas, por ESO hay que hablar y recuperar la objetividad y la mediación. Pero me estoy adelantando. Las instituciónes heterogéneas de la escritura están mutando, ergo, están amenazadas. NO al desorden, a la falta de límites, al juego con el lenguaje. Lo correcto debe privar.

3) Los nuevos excedentes textuales y el nuevo mercado de la subjetividad contemporánea. No sabe este autor (que no es cualquier autor) la delicia de que nos dé tantos elementos para poder escribir. Más de lo mismo. Por mi: vivan los excesos, viva la subjetividad, viva la voz de cada miserable que tenga algo que decir, porque hasta el más delirante yunkie tiene algo que decir. (Ah… Foucault, Foucault). ¿El tema del exhibicionismo contemporáneo del yo? Si, estoy de acuerdo que resulta por momentos molesto, pero lo miro o no, tengo esa libertad. Es un poco lo que siento cuando entro a Facebook: paso por la plaza, me aturden las voces, pero me dirijo a donde quiero y los demás que hablen. Siempre va a haber algo que me importe más y sí, para mi será más importante aquello que esté bien dicho, bien escrito, bien argumentado. Ello pervivirá.

4) Debate final con las culturas antíguas de la letra: ¿No hay más bien una suerte de vuelta a lo originario? A mi me gusta pensarlo así. Retomar lo oral, la plaza, la discusión platónica y el diálogo como via para el conocimiento, para el aprendizaje, hablando ilumino los caminos del conocimiento, doy a luz la realidad. Hay que retomar a Platón. No es sin embargo desde la ilusión de quien sabe está fundando el mundo, es desde el exceso que asumimos esta nueva ilusión de espontaneidad. Que nadie me diga que eso es fácil. Escarbamos en el basurero, rescatando aquello que nos da sentido y nos permite ir adelante.

Pausa… Me doy cuenta que apenas he dado cuenta del primer párrafo que citas. Mucha tela que cortar pero el trabajo me llama, los libros me llaman, la librería me llama. Si no creyéramos que tiene sentido no insistiríamos también en esas “viejas” instituciones …

besos,

¿Excesivo? Puede ser. No quise quedarme con nada. Quienes quieran conocer un poco más al autor pueden pasearse por esta entrevista a Horacio González

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Acerca de Juliana Boersner

Psicóloga Social, Máster en Estudios Literarios y en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Docente universitaria, editora, librera. Fanática de las tecnologías de información y su impacto sobre los seres humanos, sus relaciones, su identidad. Humanista digital y analista del tema editorial con especial foco en futuro del libro y la edición.
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4 respuestas a Apuntes sobre la supervivencia de los blogs o por qué los blogs se parecen cada vez más al coco

  1. Naxos dijo:

    Hola, Julia… pues todo bien. Respecto a la cuestión de si los blogs representan algo importante para la escritura y la lectura, me parece que es algo incuestionable. Ahora bien, el valor del blog como formato si tiene su polémica, yo discerní al respecto a partir de la polémica Geert Lovink respecto al nihilismo blogosférico y la composta blogueril… pues entonces la pregunta es ¿que valor tiene la escritura en los blogs cuando la escala de valor de los blogs tiende a ser definida desde una serie de instancias que están fuera del mundo blogosférico?

    Y bueno, la evocación suspirante a Foucault me ha producido mucha curiosidad.. me gustaría saber qué fue lo que conectaste de él respecto a lo dicho 🙂

    muchos saludos

  2. Pingback: Conversación en Ciberescrituras « Naxos

  3. Adriana dijo:

    Juli, como siempre, tus reflexiones son brillantes!!! Cuando leí el artículo que citás, con sólo leer el título se me pararon los pelos. Podrá desaparecer tu blog, el de Carlos, el de Ale, el de montón de “cerebros” que se expresan y hacen abrir muchos otros? Sinceramente creo que este post está relacionado con el de Los Miedos. Este señor creo que tiene MUCHO miedo.
    Gracias Juli por ser nuestra voz.

  4. Diego dijo:

    Muy bueno el post, lo tomo prestado para linkearlo en mi blog. Abrazo.

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